“La
perspectiva ideal de todo Educador”.
Desde el inicio de los tiempos, se conoce y habla sobre la evolución
del ser humano para poder mantenerse a
tono con los cambios cotidianos, sabiendo que cada acción repercute en el ciudadano mismo y en su entorno, de allí la
premisa de que cada
cause genera un efecto y este a su vez, se hace continuo.
El educador así mismo tiene
la responsabilidad de ser modelo para las generaciones futuras que a su cargo están,
tomando como pilares fundamentales los valores éticos y morales que como
ciudadano posee y siendo ejemplo vivo de lo que
profesa, mientras ejecuta su praxis
educativa. Es entonces, en frente de esos grupos de alumnos en
donde se conjugan dos vertientes: a.) la
primera ubicándose en su pasado tiempo de estudiante y b.) la segunda sabiéndose
elemento clave para que el alumno
alcance los objetivos planteados, de acuerdo a lo exigido en el campo educativo,
utilizando gracias a su formación pedagógica
herramientas, instrumentos, técnicas y metodologías que se ajustan a cada grupo
de educandos.
Nunca
un docente puede tener un plan de acción único para todos los grupos con los que
trabaja, ya que cada uno es diferente, haciéndose necesario tener un abanico de
opciones para abordar de manera óptima cada contenido y así asegurar el
conocimiento significativo en cada uno de los que conforman el hecho educativo.
Por
consiguiente, el educador debe tener la mejor disposición para ser promotor del
conocimiento y el alumno para ser eje transformador de la sociedad desde el inicio
de su carrera estudiantil. En consecuencia, ambas partes se hacen necesarias y
se comprometen para hacer de cada encuentro una experiencia maravillosa
sabiendo compenetrarse y dar lo mejor de sí.
Siempre
se ha dicho que el docente es lo que el alumno exige y que con tenacidad y
constancia, este ultimo puede superar a su tutor académico , pero es importante
que el educador mantenga claro que ser el mejor es demostrar con acciones lo
que otros dicen sin ser petulante ni prepotente y que solo en la humildad puede llegar a lo más profundo de cada ser y ser
garante de que todo culminará satisfactoriamente , y por otra parte el alumno tendrá
en su haber el recuerdo de momentos inolvidables durante su carrera estudiantil
motivándolo a crecer como ciudadano y siendo parte de el crecimiento y evolución
de su entorno, convirtiéndolo en un ser
humano integro capaz de gestionar magníficos cambios que beneficien a la
sociedad.
Entonces
se puede concluir que la praxis docente se basa en los valores morales y en el
compromiso que se adquiere al estar dentro del campo educativo, sabiendo
entretejer en cada niño y niña los saberes fundamentales que todo ciudadano debe
llevar consigo y haciendo honor a ese perfil del egresado que cada universidad
posee, enalteciendo en cada encuentro lo
magnifico de ser espejo y ejemplo a seguir en pensamiento, palabra y obra.
Susana
Elizabeth Marín Zamora
Profesora
Especialista en Inglés